Cerdo Meishan. Características básicas de esta raza porcina

7 Feb 2025

Última actualización: marzo 4, 2026 @ 11:15 am

El cerdo Meishan es, todavía, un gran desconocido en Europa, aunque no tenemos ni una duda de que eso pronto dejará de ser así. Estamos hablando de una raza que proviene de China y que, poco a poco, se está consiguiendo integrar en otros países. Con razón, puesto que destaca por su gran adaptabilidad, lo fácil que resulta su crianza y, además, su excelente capacidad reproductiva y su alta fertilidad. Hoy te lo vamos a contar todo sobre esta raza que, pese a no ser la más común, es innegable que resulta muy atractiva. ¡Sigue leyendo!

cerdos meishan

Origen e historia del cerdo Meishan

Comencemos, cómo no, por la historia que esconde esta raza de cerdos. Proviene de China, de la región de Jiangsu, para ser más exactos. Y, además, forma parte de un grupo de cerdos que se conoce como Taihu. Esta es una de las estirpes más antiguas y valiosas de Asia, cuya conservación es una de las grandes preocupaciones del país. Junto a esto, debes saber que su nombre hace referencia a la ciudad de Meishan, donde esta raza de cerdos ha formado parte de la tradición durante siglos.

Desde hace ya más de 4.000 años, estos animales se han ido seleccionando de forma natural en China debido a sus cualidades reproductivas. Y, además, a su resistencia a diferentes condiciones ambientales, así como su adaptabilidad. Con el paso del tiempo, su popularidad de ha ido extendiendo a otros países como Estados Unidos, e incluso a algunas regiones de Europa. Es más, en nuestro continente se ha llegado a usar en programas de mejora genética. De esta manera, se buscaba aprovechar su fertilidad y su eficiencia reproductiva.

Características generales y morfología

El cerdo Meishan tiene una apariencia muy distintiva, que hace que se diferencie claramente de otras razas porcinas comerciales. Antes de ahondar en todas esas cualidades, debes saber que su cuerpo es bastante robusto, su piel es negra y, además, está bastante arrugada, sobre todo por las zonas de la cara y del cuello. Es una raza de tamaño mediano y tiene una constitución fuerte. ¡Y eso son solo algunos de sus rasgos más característicos! Pero hay otros tantos que nos harán comprender hasta qué punto es diferente de los cerdos que nosotros conocemos, como el cerdo ibérico o el de raza Duroc, entre otros.

Piel, pelaje y otros rasgos distintivos

Lo primero que llama la atención sobre este cerdo es su aspecto, puesto que es muy característico. Tiene una piel gruesa, negra, y el pelaje también es bastante grueso y mucho más escaso que en otras razas. Además, dispone de unas orejas largas y caídas, que cubren parcialmente el rostro. La cara está muy arrugada, que es lo que hace que podamos distinguirla claramente de otras razas. Como hemos señalado, también es más pequeño que los cerdos que solemos ver en la península, y eso es algo que podrás comprobar cuando hablemos del peso.

Aunque no solo por fuera es característico, sino también por dentro. Porque tiene un temperamento bastante dócil y tranquilo. Esto hace que su manejo tanto en granjas como en sistemas de producción intensiva sea mucho más fácil, y es uno de los puntos fuertes que suelen señalar los ganaderos. Asimismo, se adapta bien a distintos sistemas de alimentación y a climas dispares, aunque es cierto que prefiere los climas templados.

Peso aproximado

El peso del cerdo Meishan depende mucho tanto de la edad como del sexo. No es una raza de crecimiento rápido, pero ofrece un buen rendimiento en términos de conversión alimenticia, puesto que tiene bastante carne. Para que nos hagamos una idea más o menos general, un adulto macho puede rondar entre 150 y 180 kg, mientras que una hembra se mantiene entre 120 y 150 kg. Sí, eso implica que se le puede sacar menos partido que a otras razas, y esto es algo que el ganadero ha de considerar.

Número de crías

Uno de los aspectos que más llama la atención de esta raza es la increíble fertilidad que tiene. Una sola hembra es capaz de producir camadas muy grandes, con un promedio muy alto: de 15 a 20 lechones por parte. Esta es una cifra significativamente superior a la de otras razas porcinas. Además, a esto hemos de añadirle el hecho de que las hembras son excelentes madres, con una alta producción de leche. Eso permite que los lechones tengan una tasa de supervivencia muy elevada. Por si esto no fuera suficiente, no hemos de obviar que su ciclo reproductivo es muy corto, lo que hace que puedan producir crías de forma casi constante.

Calidad de la carne

Por último, pasamos a otra de las claves del éxito de estos cerdos, y es la calidad de su carne. Porque esta es rica en grasa intramuscular, lo que hace que sea una carne marmoleada, con un sabor intenso y una textura bastante tierna. Es una de las cualidades que más valoran los compradores, que explican que es un acierto total a la hora de saborearlo. Es cierto que no es una raza que se use ampliamente en la producción industrial, debido a que su tasa de crecimiento es más baja de lo habitual, pero sigue siendo una delicia.

Es más, en el mercado asiático es especialmente valorada, puesto que se usa en muchos platos tradicionales que requieren sí o sí el uso de una carne jugosa y con un buen marmoleo. Su contenido en grasa hace, a su vez, que sea ideal para producir embutidos y productos curados. Teniendo en cuenta todo esto, es innegable que hablamos de una raza que es completamente única dentro del mundo porcino, ¡de ahí que cada vez esté ganando más protagonismo! Es innegable que el hecho de que tenga un ritmo de crecimiento bajo es algo negativo, pero el hecho de que tengan una gran capacidad reproductiva hace que sea una buena raza para mezclar. De esta manera, se obtiene un cruce que obtenga su capacidad reproductiva, su sabor y su carne, pero con un crecimiento mayor. Sin duda, una raza muy valiosa para la mejora genética y la producción especializada.

Adaptación, manejo y puntos a tener en cuenta

Además de su enorme capacidad reproductiva, el Meishan destaca por ser una raza muy rústica y adaptable a diferentes condiciones de manejo. En distintas descripciones de la raza se subraya que, frente a líneas más “modernas”, tiende a ser un animal más lento de crecimiento y con mayor tendencia a acumular grasa, pero con buena aptitud para aprovechar dietas con más fibra o forrajes y con cierta resistencia comparativa a enfermedades. Esto hace que resulte interesante en sistemas donde se busca facilidad de manejo y eficiencia en recursos, más que una velocidad máxima de engorde.

A nivel práctico, conviene entender que su valor suele estar más en la mejora genética (por maternidad, precocidad y prolificidad) que en competir “tal cual” con razas comerciales en producción intensiva. Por eso es frecuente verlo como base o componente de cruces orientados a aumentar el tamaño de camada y la supervivencia de lechones, manteniendo una calidad de carne apreciada por su jugosidad; a cambio, se asume que el rendimiento final dependerá mucho de la estrategia de cría, la alimentación y el objetivo productivo.

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